La infertilidad afecta a millones, y ahora existe una hoja de ruta global para abordarla. En noviembre de 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó su primera guía sobre infertilidad, ofreciendo recomendaciones integrales basadas en la evidencia que abarcan la prevención, el diagnóstico y el tratamiento. Este es un paso fundamental para hacer que la atención de la fertilidad sea más accesible y eficaz en todo el mundo.
NOW-fertility está alineado con la declaración de la OMS que establece que individuos y parejas tienen derecho a decidir cómo y cuándo formar sus propias familias. Los profesionales sanitarios y los responsables políticos deberían eliminar tantas restricciones como sea posible y ayudar a las personas a desarrollar sus propios objetivos reproductivos mejorando la disponibilidad, accesibilidad y aceptabilidad de la atención de la fertilidad a nivel mundial.
Prevención proporcionando información temprana sobre el impacto de la edad y consejos sobre el estilo de vida y otros factores.
- Los profesionales sanitarios siempre deben dar a sus pacientes consejos sobre el estilo de vida para ayudar a tomar una decisión informada sobre la dieta, el consumo de alcohol, el tabaquismo, el ejercicio físico y el control del peso.
- Los profesionales sanitarios deben asesorar a sus pacientes sobre los riesgos de infertilidad asociados a las infecciones de transmisión sexual (ITS) y destacar la importancia de un manejo adecuado y rápido en presencia de síntomas.
Diagnóstico mediante la investigación inmediata de la(s) causa(s) de infertilidad en mujeres y hombres.
- Tanto la pareja femenina como la pareja masculina deben ser investigadas siempre antes de recomendar cualquier gestión de la fertilidad.
- Las investigaciones incluyen la confirmación de la ovulación mediante mediciones de progesterona sérica lútea media en mujeres con ciclos menstruales regulares, mientras que esta prueba no se recomienda en mujeres con oligomenorrea y amenorrea.
- Evaluación de las hormonas reproductivas, incluyendo niveles basales (día 2-3 del ciclo menstrual) hormona folículo-estimulante (FSH), hormona luteinizante (LH) y estradiol (E2), así como prolactina (PRL), testosterona (test) y hormona tiroides estimulante (TSH).
- La evaluación de la reserva ovárica debe tener en cuenta la edad cronológica, como el predictor más importante, y pruebas como el recuento de folículos antrales (AFC) y la hormona anti-Mülleriana (AMH), además de la FSH y E2 basales.
- La patencia tubárica debe evaluarse mediante histerosalpingograma (HSG) o ecografía con contraste de histerosalpingo (HyCoSy).
- La evaluación de la cavidad uterina debe realizarse mediante una sonohisterografía por infusión salina (SIS), que se prefiere a la HSG, así como con ecografías tridimensionales (3D) y bidimensionales (2D).
- El análisis de semen sigue siendo la prueba inicial estándar para evaluar la infertilidad por factor masculino. Si uno o más parámetros espermatozoides se reportan como anormales, el análisis debe repetirse al menos 11 semanas, mientras que si todos los parámetros espermatozoides son normales no es necesario repetir el análisis.
Tratamiento mediante terapias y enfoques personalizados y paso a paso.
- Para las mujeres con problemas ovulatorios asociados al síndrome de ovario poliquístico (SOP), se prefiere el letrozol al citrato de clomifeno o metformina. Se prefiere la combinación de citrato de clomifeno con metformina a citrato de clomifeno solo o metformina sola. Se prefiere el enfoque de inducción de ovulación mediante gonadotrofinas al taladrado ovárico laparoscópico (LOD).
- La fecundación in vitro (FIV) se prefiere al manejo expectante en mujeres con SOP que no han tenido éxito con terapias con letrozol, citrato de clomifeno con metformina o gonadotrofinas.
- Para mujeres con problemas ovulatorios asociados a hiperprolactinaemia se prefiere cabergolina a bromocriptina.
- Para mujeres menores de 35 años con enfermedad tubárica leve a moderada, se prefiere la cirugía frente a la FIV.
- Para las mujeres menores de 35 años con enfermedad tubárica grave, se prefiere la FIV a la cirugía.
- Para mujeres mayores de 35 años con cualquier enfermedad de las trompas, se prefiere la FIV a la cirugía.
- En mujeres con infertilidad por factor trompario debido a hidrosalpinx, debe realizarse una salpingectomía o oclusión tubárica proximal antes de la FIV.
- En mujeres con infertilidad y con presencia de una cirugía del tabique uterino, como la escisión histeroscópica, solo debe realizarse si se ha perdido previamente el tabique.
- El beneficio completo de los suplementos antioxidantes para hombres con uno o más parámetros espermatozoides anormales aún se desconoce.
- Para los hombres con infertilidad y varicocele, se prefiere el tratamiento quirúrgico o radiológico al manejo expectante. Se prefiere la cirugía microscópica a otros procedimientos quirúrgicos.
- Para las parejas con infertilidad inexplicada, se prefiere un manejo expectante de 3 a 6 meses frente a la inseminación intrauterina no estimulada (U-IUI) o la estimulación ovárica con relaciones sexuales programadas.
- A las parejas con infertilidad inexplicada que no han tenido éxito en el manejo expectante, se deben ofrecer 3-6 ciclos de IUI estimulada (S-IUI) con letrozol o citrato de clomifeno en lugar de gonadotrofinas.
- Para las parejas con infertilidad inexplicada, donde la S-IUI no ha tenido éxito, se debe ofrecer FIV en lugar de FIV con inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) o manejo expectante.



