Las últimas estadísticas del regulador de fertilidad del Reino Unido HFEA* han confirmado que la concepción asistida por donantes es ahora una parte significativa de los tratamientos de fertilidad y los nacimientos; en particular, ha habido un aumento notable en la FIV con óvulos de donante entre mujeres mayores de 50 años, con un incremento del 67 % en la última década de pacientes entre 51 y 55 años.
Debido a una amplia gama de factores, más mujeres están decidiendo tener hijos a edades más avanzadas y los avances en la tecnología reproductiva han brindado oportunidades para que esto sea posible.
Esta es una tendencia que hemos visto reflejada en nuestra población de pacientes en NOW-fertility.
Nuestras pacientes tienen diferentes enfoques respecto al anonimato de los óvulos de donante: algunas prefieren donantes anónimas, como es el caso en España, y otras optan por donantes no anónimas o conocidas, lo cual es posible en el Reino Unido. A través de nuestra red de clínicas, podemos satisfacer las preferencias personales de nuestras pacientes.
La cuestión de si utilizar óvulos de donante frescos o congelados de un banco de óvulos es una elección individual y especialmente relevante cuando el tiempo apremia debido a la edad.
Por supuesto, con la edad avanzada aumentan los riesgos, por lo que las pacientes que acuden a las clínicas de nuestra red donde el tratamiento después de los 50 es posible deben cumplir estrictos criterios médicos para minimizar la posibilidad de complicaciones tanto para la madre como para el bebé.
Los factores emocionales y psicológicos desempeñan un papel en cualquier tratamiento con óvulos de donante, y el asesoramiento sobre las implicaciones es clave para comprenderlos.
*HFEA – Tratamiento de fertilidad 2024: tendencias y cifras, junio de 2026
Stephanie Toulemonde, coach de NOW-fertility, explica:
«El asesoramiento sobre implicaciones ofrece a las mujeres un espacio seguro para explorar de verdad lo que significa para ellas un tratamiento con donación de óvulos, incluido el duelo por el vínculo genético con su futuro hijo. Para quienes sí eligen este camino, contar con acompañamiento en esta reflexión les permite desmontar con delicadeza la falsa creencia de que la maternidad “real” requiere un vínculo genético y comprender que influirán en el desarrollo de su hijo de maneras que son únicamente suyas e irremplazables».



